Segùn informó la BBC el
14 de abril, existiría un proyecto de copamiento de las escuelas de Birmingham
por parte de islamistas radicales, que responde al sugestivo nombre de «Caballo
de Troya». 25 escuelas primarias, secundarias y preparatorias estarían bajo la
lupa de las autoridades educativas.
El 2 de mayo, el «Daily
Mail» confirmó de manera rotunda el informe de la BBC, destacando que la
Asociación Nacional de Directores de Escuelas había llegado a la conclusión de
que existían «esfuerzos concertados» para infiltrar al menos seis escuelas en
Birmingham. Al mismo tiempo, la entidad que agrupa a los docentes alertó sobre
la posible infiltración islamista en Bradford, Manchester y partes del este de
Londres.
Este reconocimiento de la
organización profesional viene luego de una serie de revelaciones del «Daily
Telegraph» sobre el plan de un «Caballo de Troya» en Birmingham con presiones
ilegales para segregar grupos escolares e imponer cambios en la enseñanza
acordes con creencias islamistas radicales.
El plan islamista tiene
el objetivo de llevar al alejamiento de directores de escuela seculares
suplantándolos por personal de creencias islamistas radicales. El diario alega
que cinco directores de escuela no-musulmanes abandonaron sus cargos en una
pequeña zona de la ciudad en los últimos seis meses.
Según el diario
británico, las autoridades educativas comprobaron que las niñas en la escuela
de Park View habían sido obligadas a sentarse en la parte trasera del aula y
que el currículo de estudios se había reducido a la «obediencia de normas
islámicas conservadoras». Asimismo, se habría invitado a un predicador
extremista a arengar a los niños.
El 6 de junio, el «Daily
Mail» complementó esta información en un amplio informe en el que denominó el
caso de «Los expedientes del Caballo de Troya».
Según informaciones
proporcionadas por maestros y padres preocupados, profesores islamistas dijeron
a sus alumnos que la violación es un acto legal en el matrimonio, mientras en
clases de educación religiosa los pedagogos entregaron a sus estudiantes una
lista de educadores cristianos y les dieron la misión de tratar de convertirlos
al islam.
En una asamblea, un
maestro veterano describió a los no-musulmanes como infieles y otro elogió al
terrorista Anwar al-Awlaki. En tres escuelas se organizaron viajes a la Meca y
se abandonó el estudio del francés debido a que Francia prohibió el velo
islámico.
Según el informe del
«Daily Mail», firmado por Guy Adams y Sue Reid, el ideólogo de la operación de
islamización de las escuelas públicas británicas es Tahir Alam, gobernador de
tres colegios de Birmingham.
Alam, de 45 años, que
tiene título de ingeniero, se considera un consultor en temas educativos e,
irónicamente, en los últimos años, gran parte de sus ingresos procedieron de su
labor como «preparador» de gobernadores escolares.
Adams y Reid dedican gran
parte de su informe a reseñar un folleto publicado por Alam en el 2007 con el
título de «Respuesta a las necesidades de los alumnos musulmanes en escuelas
públicas». El folleto propuso cambios drásticos en el sistema educativo,
comprendiendo modificaciones substanciales en actividades recreativas como
deportes y en asignaturas como biología y música. En cuanto a códigos de
conducta, desaprueba la amistad entre alumnos de los dos sexos y rechaza las
relaciones sociales entre alumnos homosexuales.
El folleto expresa
opiniones sobre numerosos temas, entre ellos la arquitectura, y propugna que se
construyan salones de oración separados para ambos sexos.
En materia de actividades
extra-curriculares, Alam rechaza los bailes escolares o los desfiles de modas
porque podrían llevar a la exclusión de padres y alumnos musulmanes. En lo que
se refiere a representaciones teatrales, desaconseja la participación de estudiantes
en obras que incluyan cualquier clase de contacto físico entre chicos de ambos
sexos.
En lo atinente a la
educación sexual, señala que la enseñanza sobre la contracepción y el uso de
diagramas que muestren los órganos de reproducción deberán ser considerados
como «totalmente inapropiados y estimulantes de conductas moralmente
inaceptables».
Finalmente, el folleto
propone que los niños británicos deben tener la opción de estudiar el idioma
árabe y que es necesario revisar la posibilidad de realizar jornadas de oración
separadas para alumnos musulmanes y cristianos.
El folleto, que despertó
enérgico rechazo cuando se publicó, luego fue olvidado, pero con el escándalo
del «Caballo de Troya» volvió a ser recordado debido al rol de su autor en el
mismo.
La respuesta de Alam a
las críticas ha sido denunciarlas como islamofobia o racismo, pero a juicio de
uno de sus principales críticos en el sistema educativo británico, Michael
White, «Esto es una tontería. No se discute lo que él es. Ese no es el
problema. El problema es lo que Alam y sus partidarios hacen a los niños en
nuestras escuelas».